martes, 25 de marzo de 2008

EIN KAREN. IGLESIA DE SAN jUAN Y VISITACIÓN

JERUSALEN



Antes de salir a visitar los lugares previstos, según el programa, repaso las notas que llevo sobre la ciudad. Las notas dicen: Jerusalén, a 800 metros sobre el nivel del mar, significa, “ciudad de la paz “, pero la realidad es que no existe otra ciudad que haya causado tantos conflictos armados. 3000 años a. J.C. se llamó Urasalim; Urashanem, 1000 años después; Salem, en tiempos de Josué. Para los musulmanes, es “El Quds”- la Santa -. Hacia el año 1000 a J.C., fue conquistada por el rey David que la hizo capital de su reino y allí trasladó el Arca de la Alianza. Salomón, hijo de David, construyó el primer Templo que destruyó Nabucodonosor, rey de Babilonia. Allí llevó cautivos a sus habitantes. En el año 538 a.J.C., Ciro, rey de los persas, permitió regresar a los judíos a Jerusalén y Ezra y Nehemias reconstruyeron el Templo y la ciudad. Herodes el Grande embelleció este segundo Templo, que fue el de la época de Jesús, y la ciudad. En el año 70 d. J.C. Tito destruyó el Templo y la ciudad, permaneciendo, únicamente, el Muro Occidental que actualmente se llama Muro de las Lamentaciones o de los Lamentos. Poco después, en otra revuelta, los judíos fueron derrotados y dispersados por todo el mundo. El emperador Adriano, en el año 135 d.J.C., la arrasó de tal forma que no quedó ningún vestigio hebreo ni cristiano, y edificó, sobre ella, una ciudad pagana que llamó Aelia Capitalina. En el año 326, Santa Elena, madre del emperador Constantino, comenzó la reconstrucción de Jerusalén y de Palestina, pero en el año 614, Cosroes II, rey de los persas, la arrasó aniquilando todo vestigio cristiano. En el año 632, el Califa Omar la conquistó y construyó una mezquita en el lugar donde había estado el Templo. En 1099, Godofredo de Bullón con los cruzados ocupó Jerusalén, pero Saladino, en el año 1187, expulsó a los cristianos. En el año 1526, Solimán II, reconstruye las actuales murallas. En 1917, los turcos se rinden a las tropas aliadas y Jerusalén con toda Palestina pasa a manos inglesas. En 1948, Inglaterra hizo de Palestina dos naciones: Israel y Transjordania, la actual Jordania. Con la retirada inglesa, estalló la guerra entre árabes y judíos. La O.N.U. salió garante de un armisticio que dejaba a los árabes la ciudad vieja y la nueva a los judíos. En 1967, estalla la guerra de los “ seis días “ y los judíos conquistan Jerusalén y toda Palestina. Actualmente los palestinos han logrado la autonomía de Jericó, que es su capital, y Gaza, y negocian la autonomía de Hebrón. Resumiendo, Jerusalén fue conquistada 36 veces por ejércitos extranjeros y destruida 10 veces. Hoy, Jerusalén es la ciudad santa de los fieles de las tres grandes religiones monoteístas: judíos, cristianos y musulmanes. Para los judíos, es la ciudad de David, la sede del Templo y del Muro de las Lamentaciones, además es el centro religioso del judaísmo del Antiguo Testamento. Para los cristianos, es el lugar de la pasión de Jesús, de su crucifixión, resurrección y ascensión a los cielos; centro de la Iglesia antigua, lugar donde está la Basílica del Santo Sepulcro con el Calvario y el Santo Sepulcro. Para los musulmanes, es “ El Quds”- La Santa-, la más importante ciudad del Islam, después de la Meca y Medina, lugar donde, según su religión, el profeta Mahoma subió a los cielos.

Las actual muralla fue construida entre 1520 y 1526 por el Sultán turco Soliman II. La muralla tiene 8 puertas, 7 abiertas y 1 tapiada: Puerta de San Esteban o de los Leones, Puerta de Herodes, Puerta de Damasco, Puerta Nueva, Puerta de Jaffa o de Hebrón, Puerta de Sión o de David, Puerta de Mogrovinos o del Estiércol, y Puerta Dorada que es la tapiada y que, según dicen, no se abrirá hasta el día del juicio final. La muralla y la ciudad de la época de David y Salomón tenían diferente trazado. La muralla y la ciudad de la época de Jesús era también diferente a la actual.

Al este de la ciudad, está el Monte de los Olivos y el Monte del Escándalo; al sudoeste el Monte Sión. En tiempos de Salomón, se llamó Monte Sión al lugar donde estaba el Templo. Este mismo nombre se utilizó para llamar a Jerusalén y a sus habitantes. Hoy, dentro de la muralla está el Monte Moriah, que luego fue el monte Sión y hoy es el lugar donde está la mezquita de Omar y donde antes estuvo el Templo. El Gólgota, Calvario o monte de la Calavera, en tiempo de Jesús, estaba fuera de la Muralla.

Hay que hacer especial mención a los siguientes lugares sagrados: Muro de los Lamentos, Explanada del Templo, las mezquitas de El-Aksa y de Omar, Torre Antonia y el Pretorio, Iglesia de Santa Ana, Piscina Betesda, Capilla de la Flagelación, Vía Dolorosa, Basílica del Santo Sepulcro, con el Calvario y el Santo Sepulcro; Cenáculo, Iglesia de la Dormición de la Virgen, San Pedro” In Gallicantu” , Tumba de David, El Litóstrotos y el Arco del “Ecce Homo”, Torrente Cedrón, Sepulcro de María, Getsemaní, “Dominus Flevit”, El “Pater Noster”, La Ascensión.

La Jerusalén actual tiene 560.000 habitantes. La mayoría judíos. Hay minorías cristianas, islámicas e ismaelitas. En todas las épocas del año, hay una constante corriente de peregrinos de todas las creencias. El peregrino enseguida se da cuenta de los contrastes de esta ciudad. Ciudad antigua amurallada y ciudad moderna que se extiende por colinas y vaguadas; religión judía, cristiana y musulmana; barrio cristiano, musulmán, judío, armenio: cada uno refleja un modo de ser, una cultura, unas costumbres, un modo de vivir diferente; edificios antiguos y modernos y algunos rascacielos; costumbres tradicionales y modernas...


EIN KAREM

PUEBLO E IGLESIA DE SAN JUAN EL BAUTISTA EN EIN KAREN

Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote de nombre Zacarias, del turno de Abías, cuya mujer, de la descendencia da Arón, se llamaba Isabel. Eran ambos justos en la presencia de Dios, e irreprensibles caminaban en los preceptos y observancias del Señor. No tenían Hijos, pues Isabel era estéril y los dos ya avanzados de edad. Apareciósele un ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verle se turbó Zacarias y el temor se apoderó de él. Díjole el ángel: No temas, Zacarias, porque tu plegaria ha sido escuchada, e Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, al que pondrás por nombre Juan. Será para ti gozo y regocijo, y todos se alegrarán en su nacimiento, porque será grande en la presencia del Señor…, y a muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor su Dios, y caminará delante del Señor en el espíritu y el poder de Elías para reducir los corazones de los padres a los hijos, y los rebeldes a los sentimientos de los justos, a fin de preparar al Señor un pueblo bien dispuesto… Y después de algunos días, concibió Isabel, su mujer, que se ocultó durante cinco meses, diciendo: He aquí lo que ha hecho conmigo el Señor, acordando quitar a mi oprobio entre los hombres… Le llegó a Isabel el tiempo de dar a luz, y parió un hijo. ( San Lucas 1,5-7; 11-17; 24-25; 57 ).

Cuando éstos se hubieron ido comenzó Jesús a hablar de Juan a la muchedumbre: ¿ Qué habéis ido a ver al desierto ? ¿ Una caña agitada por el viento ? ¿ Qué habéis ido a ver ? ¿ A un hombre vestido muellemente ? Mas los que visten con molicie están en las moradas de los reyes. Pues ¿a qué habéis ido ? ¿ A ver un profeta ? Sí, yo os digo que más que a un profeta. Éste es de quien está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero delante de tu faz. Que preparará tus caminos delante de ti. En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no ha parecido uno más grande que Juan el Bautista. ( San Marteo 11,7-11 ).

E Isabel, tu parienta, también ha concebido un hijo en su vejez, y éste es ya el sexto mes de la que era estéril… En aquellos días, se puso María en camino y con presteza fue a la montaña, a una ciudad de Judea, y entró en casa de Zacarias y saludó a Isabel. Así que oyó Isabel el saludo de María, exultó el niño en su seno, e Isabel se llenó del Espíritu Santo. Y clamó con fuerte voz: ¡ Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿ De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque así que sonó la voz de tu salutación en mis oídos, exultó de gozo el niño en mi seno. Dichosa la que ha creído que se cumplirá lo que se le ha dicho de parte del Señor… María permaneció con ella como unos tres meses y se volvió a su casa. ( San Lucas 1,36-37; 39-45; 56).

Al terminar el almuerzo nos dirigimos, en autobús, a la localidad de Ein Karem, “ Fuente de la viña”. Cruzamos Jerusalén. Vimos sus barrios, sus casas, sus calles, en las colinas y riberas. Después de recorrer 7 kilómetros , al sudoeste de Jerusalén, llegamos a Ein Karem. Este pueblo, tradicionalmente, se le considera como la “ ciudad de Judea” relacionada con la vida de San Juan Bautista.

Ein Karem está situado en la falda de una montaña que tiene muchas terrazas con pinos, olivos, cipreses, eucaliptos, higueras, cactus… El autobús para en el inicio de una calle, de pendiente suave. Bajamos y caminamos en dirección a la Iglesia del Nacimiento de San Juan el Bautista. La gente, a nuestro paso, nos contempla con curiosidad. Para ellos, los peregrinos es algo habitual, pero también algo nuevo que, en cada peregrinación, merece su atención. Las casas son, en su mayoría, de una o dos plantas. En el centro del pueblo, la Iglesia del Nacimiento de San Juan Bautista, custodiada por padres franciscanos españoles y construida en 1885 sobre las ruinas de otras más antiguas. La primera del siglo V, en el lugar donde estuvo la casa en que nació y vivió San Juan Bautista. En esta Iglesia, hay cuadros de Ribera, Murillo, Ribalta…, por su vinculación con España. A la izquierda del altar, una escalera conduce a la gruta natural llamada Gruta del Benedictus, en cuya fachada se puede leer: BENEDICTUS DOMINUS DEUS ISRAEL, QUIA VISITAVIT, ET FECIT.

GRUTA DE LA IGLESIA DE SAN JUAN EL BAUTISTA


Esta gruta es una parte de la casa de Zacarías e Isabel, padres de Juan Bautista. Bajo el altar, una estrella de mármol señala el lugar donde nació San Juan Bautista, con la leyenda “ Aquí nació el Precursor del Señor”. En efecto, Juan es el profeta, el mensajero, el heraldo que viene delante del gran rey; el que, estando todavía en el seno de su madre, saltó de alegría , cuando María saludó a Isabel; el que decía de si mismo que no era la luz, pero si el testigo de la luz, la voz que clama en el desierto para preparar el camino al Señor y enderezar sus senderos; el que predica la conversión y la penitencia; el que bautiza simplemente con agua, pero anuncia que ya esta viniendo alguien que es más grande y fuerte que él; alguien a quién no merecía ni siquiera atarle las sandalias, que trae el verdadero bautismo en fuego y en Espíritu Santo; el que vivió en el desierto, hasta que se presentó a Israel, comiendo saltamontes y miel silvestre. Jesús dijo: En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no ha parecido uno más grande que Juan. Papini hace su retrato físico:” Envuelto en una piel de camello, ceñido por un cinturón de cuero; alto, adusto, huesudo, quemado por el sol, peludo el pecho, la cabellera larga, cayéndole por las espaldas, la barba cubriéndole casi el rostro, dejaba asomar, bajo las cejas selvosas, dos pupilas relampagueantes e hirientes, cuando de la escondida boca brotaban las grandes palabras de maldición.

En la Iglesia de San Juan, los peregrinos, asistimos a la celebración de la Eucaristía. Mi hermano Amadeo, dice la misa y le acompañan el padre Emérito y el Padre Ismael. Se lee el Evangelio de San Lucas que más arriba he escrito. En la homilía el padre Emérito dice que lo importante, que hay que destacar aquí, es el mensaje: Juan, ante todo, es un profeta. En la comunión cantamos:

EL SEÑOR HIZO EN MI MARAVILLAS, GLORIA AL SEÑOR.
¡ Con qué fuerza y energía cantamos todos ! Es como si alguien nos transmitiera fuerza y vida y esa vida y esa fuerza se manifestara de una forma radical.

Yo me dispongo a filmar el canto que Zacarias hizo cuando se enteró que iba a ser padre y que en mosaicos, en varios idiomas, está escrito en el muro del patio. Amadeo dice que es un himno largo que trae el Evangelio de San Lucas al principio, y que la Iglesia le da mucha importancia. Zacarias, en su canto, profetiza la misión de su hijo.

“ Bendito sea el Señor, Dios de Israel
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo,
por la boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos odian, realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abarran,
para concedernos que libres de tensión,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de los pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios
nos visitará el sol que nace de lo alto
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

He sentido una gran emoción al contemplar escrito en el muro este canto en tantos idiomas, cada uno con su caligrafía. Me pareció que aquello significaba el reconocimiento de la religión cristiana por muchas naciones y que era algo grande, algo magnífico.
IGLESIA DE LA VISITACIÓN

Después de cruzar la carretera, donde habíamos dejado el autobús, por un camino llano al principio, empedrado y empinado después, entre pinos, eucaliptos, cipreses, olivos, higueras y cactus, nos dirigimos a la Iglesia de la Visitación. Filmo el hermoso panorama que desde allí se contempla: colinas redondeadas con árboles y arbustos, torrentes, arroyos, vaguadas, Ein Karen y las terrazas de su entorno, barrios, quizá de Jerusalén, en lo alto de las colinas más alejadas. Es un lugar tranquilo, sereno, donde se siente la soledad y el silencio. Aquí tenía Zacarias, padre de Juan Bautista, su casa de veraneo, y aquí, en este lugar, fue donde María visitó a su prima Isabel.

En Nazaret, el ángel del Señor le había dicho: “E Isabel, tu parienta, también a concebido un hijo en su vejez, y éste es ya el mes sexto de la que era estéril “. Era como una invitación para que María fuera a ver a Isabel. ¿ Por qué este viaje ? Quizá para felicitarla, tal vez para ayudarla, quizá para compartir el gozo por las maravillas que el Señor había realizado en ellas, quizá por todo a la vez. Imagino a la Virgen María, alegre y gozosa, atravesando el desierto de Judea, 150 km. de desierto, en un viaje de 5 o 6 días, descansando en el desierto, en alguna posada o a la luz de las estrellas; viajando, probablemente, en una caravana con destino a “ una ciudad de Judea“, seguramente Ein Karen. María se encuentra con Isabel y la saluda. El niño, Juan, exultó (saltó) de alegría en el seno de Isabel. Apenas concebido, empezaba a ejercer de precursor. Isabel le contesta: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. María e Isabel se miran. No hace falta ninguna explicación. Dios se había anticipado, todo estaba muy claro. María dice a Isabel:

Mi alma engrandece al Señor
y mi espíritu se alegra, se regocija en Dios, mi Salvador.
Porque ha mirado la humildad de su esclava.
Por eso, desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
Porque el poderoso ha hecho en mí maravillas,
santo es su nombre.
Y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
Desplegó la fuerza de su brazo,
dispersó a los soberbios de corazón,
derribó a los potentados de sus tronos
y exaltó a los humildes.
A los hambrientos les colmó de bienes
y a los ricos les despidió vacíos.
Acogió a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia,
como había anunciado a nuestros padres,
en favor de Abraham y su linaje por los siglos.

Este canto es como un espejo del alma de María, un anuncio del mensaje de Jesús, su hijo. Un himno revolucionario, integral donde importan más las clases de almas que las clases sociales. Igual que las bienaventuranzas. Un poema donde se manifiesta la alegría de su corazón y la causa de su gozo, una profecía: ella será llamada bienaventurada por las generaciones; un himno que santifica el nombre de Dios; un retrato de Jesús.

Este canto del Magnificat se encuentra escrito, en mosaicos, en la pared del patio de la Iglesia de la Visitación, en más de 40 lenguas, además de la española. Debajo de los mosaicos, en una placa, se lee : Place Amnus Marianus 1954.
PINTURAS EN EL INTERIOR DE LA IGLESIA

En este paraje, se construyó un santuario que consta de dos iglesias superpuestas. La inferior o cripta es donde Isabel, según la tradición, se refugió con su hijo para escapar de la persecución de Herodes. En la pared, derecha hay un nicho con una roca donde Isabel escondió a su hijo. La Iglesia superior fue construida por el arquitecto Barluzzi, entre 1938 y 1955. Tiene en su fachada, encima del pórtico, un gran mosaico pentagonal, que representa a la Virgen María, montada en un borriquillo, acompañada de ángeles, caminando hacia el pueblo de Judá. En su interior, hay pinturas al fresco que representan la glorificación de María, el concilio de Éfeso, María, cobijando, bajo su manto a la Iglesia, las bodas de Caná, la batalla de Lepanto y la defensa de la concepción inmaculada de María.

IGLESIA DE LA VISITACIÓN

En la visita a la Iglesia del Nacimiento de San Juan, me impresiona la figura del Precursor y su exhortación a la conversión y a la penitencia para preparar los caminos al Señor y también el “Benedictus”, escrito en tantos idiomas, en el patio de la Iglesia. En la Iglesia de la Visitación me emociona el canto del “ Magníficat”, el encuentro de María e Isabel, la ayuda de María…No es la emoción de una lectura de un libro, del mejor de los libros posibles; es la presencia física en el lugar de los acontecimientos, el estar allí, en el lugar donde sucedieron tantos hechos, la causa de mi emoción.

2 comentarios:

sonia dijo...

Estimado Sr Antonio:
Soy guia de turismo oficial en Israel y me llamo Sonia Gorin;me disculpa si le hago una pequenia correccion respecto a la particion de Palestina;

Primero que fueron las Naciones Unidas quienes hiceron la particion despues de una votacion y segundo que Jerusalem se habia decidido que quedaria bajo control internacional,pero no fue asi ya que la ciudad antigua quedo bajo dominio jordano y Jerusalem asi quedo dividida hasta 1967.

Att

Sonia Gorin

Mi correo electronico:
gorinsonia@gmail.com

Iojanan dijo...

Leo por un casual el mensaje que deja Sonia hace meses pero no puedo resistirme a apostillarlo. A veces se toma con simpleza que Israel ha sido sometido como estado a cinco guerras, todas ellas provocadas por sus enemigos, por lo que sucribo totalmente la aportación de Sonia.Jerusalen, a día de hoy, es totalmente israelí por derecho de guerra, con todas las de la ley. Saludos